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Eran las 8.30 de la mañana en la ciudad de México D.F el aeropuerto tenía ese día muchísima gente entre esa gente dos personas iban rumbo al avión de pasajeros: eran Alejandra Barros y su inseparable amiga Ceci.
Ceci: ¡que bueno que me dejaste invitar a mis amigas Anahí y Dayana! Por cierto ¿en donde andan?
Alejandra: iban al baño ¡espérame aquí!: ¡voy a ver porqué se tardan para subirnos ya al avión.
Ceci y sus amigas eran ciegas.
Ceci: está bien: ¡pero no se tarden! Porque si no nos deja el avión.
Alejandra: ¡no te preocupes! Regresamos rápido.
Y Alejandra sentó a Ceci en una banca del aeropuerto y fue corriendo a buscar a Anahí y a Dayana.
Y Ceci dijo para ella misma
Ceci: (espero que no se tarden! Porque ya quiero subir al avión).
Y al poco tiempo Alejandra regresaba con Anahí y Dayana.
Alejandra: ahora sí: ¡Vámonos!
Ceci: ¡por Fin! Subiré por primera vez a un avión!
Dayana: ¡pareces niña con juguete nuevo!
CECI: ¿ya vas a empezar? Ále! Dile algo!
Alejandra: creo que dijo la verdad! Ya vámonos
Anahí: ¡sí porque si no estas dos van a seguir peleando y por su culpa nos va a dejar el avión!
Y se fueron, Ceci agarrada de Alejandra y todas las demás en fila detrás de Ceci.
Y cuando subieron y se acomodaron en el avión
Ceci: ¡Qué bien! Por fin vamos a Acapulco a los premios tevinovelas!
Alejandra: ¡tú no estás feliz precisamente por eso!
Ceci: ¿a no? ¿Y entonces por que más podría estar feliz?
Dayana: ¡por qué piensas meterte al mar!: ¿no es cierto?
Ceci: bueno: Sí; pero también porque mi mejor amiga Alejandra va a recibir un premio.
Alejandra sonríe divertida.
Alejandra: No creo que puedas meterte a la playa.
Ceci: ¿porqué?
ALEJANDRA: porque vas a sacar toda el agua.
Ceci: ¡pero si ya estoy enflacando!
Alejandra: pero no por completo: ¡aún te falta!
CECI: ¡qué bueno que no vino el pesado de tu hijo.
Alejandra: Ceci! ¿Qué te he dicho sobre hablar de las personas cuando no están?
CECI: PERDÓN! PROMETO NO VOLBÉRLO A HACÉR!
Y PASÓ UNA HORA.
Ceci: ¿ya mero llegamos? ¡Ya quiero llegar!
Alejandra: serenidad y paciencia CECI, ¡mucha paciencia!
Ceci: ¿pero cuanto falta?
Alejandra: media hora!
Anahí: yo ya estoy como Ceci! Ya quiero meterme a la playa!
Alejandra sonríe
Alejandra: Ceci: en este viaje vas a conocer a varios actores y ellos podrán contarte como se iniciaron en la actuación.
Ceci: ¡fantástico!
Y poco tiempo después ya estaban en el hotel.
Alejandra: ¡esperen aquí! Voy a registrarnos y a recoger las llaves de nuestro cuarto!
Y Alejandra las dejó en el recibidor junto a una maceta muy hermosa.
Y poco tiempo después ya estaban en la
Habitación del hotel
Ceci: ¿ahora sí me puedo preparar para meterme a la playa?
Dayana: ¡ya cállate! Ya hartaste con eso.
Alejandra: después de los premios tebinovelas puedes hacer lo que quieras!
Ceci: ¡pero si los premios son hasta mañana en la noche!
Alejandra: pero como ya te conozco perfectamente sé que después no vas a querer salir de la playa y si no duermes bien luego mañana te vas a estar quejando de que no dormiste bien como siempre lo haces!.
Ceci: ¡porque piensas eso Alejandrita!
Dijo Ceci divertida.
Alejandra: ¡por nada Ceci!
Y al poco rato sonó el teléfono de
La habitación.
Alejandra contestó pero era una llamada extraña!
Y cuando colgó la bocina….
Ceci: ¿A dónde iremos hoy en la noche?, a cenar algo buenísimo?, ¿o a ver una película?
Alejandra: ¿Por qué lo preguntas?
Ceci: porque siempre que tienes una llamada es para algo así.
Alejandra: ¡creo que esta vez te equivocas!
Durante todo ese día fueron a conocer varios lugares. Y en la noche Ceci, Dayana, y Anahí dormían profundamente: pero Ceci despertó porque escuchó que alguien cerraba la puerta.
Ceci: ¿Qué pasa Alejandra?: a quién se le ocurre salir a estas horas?
Y de pronto Ceci tocó a su lado y no vio a ALEJANDRA.
Ceci: ¡Alejandra! ¿En dónde estás?
Y Ceci despertó a sus amigas.
Ceci: Anahí!: DAY!, despierten!:.
DAYANA ¿Qué hora es?
Ceci: todavía es noche!
Anahí: ¿para qué nos despiertas? No piensas dejarnos dormir?
Dayana: ¡de haber sabido mejor nos hubiéramos quedado en Guadalajara!: dormiríamos mejor en nuestras casas.
Ceci: ¿me podrían dejar hablar.
DAYANA: está bien: explícanos que pasa!
Ceci: Que estaba yo dormida y de pronto me desperté porque escuché que serraron la puerta: y busqué a Alejandra a mi lado pero no estaba.
Anahí: a lo mejor tubo que salir urgentemente!
Ceci: ¡pero ella siempre me avisa cuando va a salir!
Dayana: pero a lo mejor no pudo o no tuvo tiempo!
Ceci: ¿mejor salimos a buscarla no?
Anahí: y quién nos va a guiar?
Ceci: pues alguna de nosotras tendrá que llevar su bastón.
Anahí: ¡yo lo llevo!
Y salieron a buscar a Alejandra por todo el hotel hasta que unas personas les dijeron que habían visto a Alejandra junto con otras personas dirigirse hacia los sótanos del hotel
Ceci: lo bueno es que el elevador tiene los botones en braille.
Y subieron al elevador: y al poco rato estaban en los sótanos
Ceci: esto se ve que está demasiado grande
Dayana: ¿están escuchando lo mismo que yo?
Anahí: cantos extraños!
Ceci: como de rituales satánicos!
Y caminaron hasta donde escuchaban los cantos
Ceci: ¡CRÉO QUE LLEGAMOS!
PERO HABÍA UNA PUERTA CECRETA.
Dayana: ¿y cómo vamos a entrar?
Ceci: ¡el chiste es encontrar la forma de abrir esta puerta!
Y todas se pusieron a buscar.
Dayana: ¡miren!; ¡aquí hay algo!
Ceci: haber! ¿Qué es?
Dayana les mostró
Una piedra medio escondida y Ceci la movió y de pronto se abrió una puerta.
Dayana dijo despacio.
Dayana: ¡entremos sin hacer ruido!
Y entraron y Dayana que veía un poco alcanzó a distinguir que era todo un templo satánico y les dijo a las de más
Dayana: ¡esto es un templo satánico!
Ceci: alguna vez Alejandra me dijo que había actores, cantantes y empresarios que tenían algo que ver con el satanismo y que por eso tenían tanto éxito: y además yo ya había escuchado algo en internet!
Anahí: no quisiera asustarlas pero a lo mejor Alejandra ya se metió en eso también.
Ceci dijo asustada.
Ceci: ¡claro que no!: ¡ella jamás haría eso!
Dayana: a veces las personas cambian!
Ceci: ¡pero ella no!
DAYANA: si queremos comprobarlo será mejor que entremos.
Y las tres chicas entraron siguiendo los cantos satánicos….
Dayana: ¡no hagan ruido!
Y d pronto Ceci estornudó y como no era muy silenciosa que digamos se escuchó en todo el templo. Y sus amigas le dieron un pellizco como para decirle que se callara.
Y de repente todos los que estaban ahí voltearon hacia a ellas y al parecer el sacerdote de esa secta dijo
Sacerdote: ya nos descubrieron tus amigas Alejandra!: si las dejaste dormidas como pudo ser que llegaran hasta aquí?
Alejandra: ¡no lo sé!: no me explico cómo pasó!
Ceci: ¡Ále!: ¿tú también estás en esto?
Sacerdote: mátenlas y entreguémoslas a nuestro amo
Alejandra: ¿no será mejor que las encerremos? ¡Hay que martirizarlas un poco!
Sacerdote: ¡tienes razón!: ¡enciérrenlas! Y Alejandra y dos personas más las llevaron hacia unos calabozos.
Ceci: Ále: ¡que te sucede! Que te han hecho!
Alejandra: ¡ya cállate y entra!
Y la metió de un empujón y las tres chicas quedaron solas en el calabozo.
Dayana: ¡estamos aquí gracias a la genial idea de Ceci de venir a buscar a Alejandra.
Anahí: no fue culpa de nadie!: porque nosotras también aceptamos.
Ceci: tenemos que encontrar la manera de escapar de aquí!
Y Ceci empezó a tocar todos los muros del calabozo.
Anahí: ¿Qué haces?
Ceci: Aquí hay una manera de escapar.
Dayana: ¿otra de tus ideas?: recuerda que por tus ideas estamos aquí!
Ceci: ¡es cierto!: todo es mi culpa!
Y de pronto Ceci encontró una pequeña navaja
Ceci: encontré nuestra salvación!
Dayana: ¡ha: sí!: ¿cuál?
Y Ceci les mostró la navaja.
Ceci: con esto escarbaremos la pared hasta hacer un túnel y por ahí escaparemos.
Y cuando Ceci iba a escarbar escucharon que abrieron la puerta del calabozo: y entró Alejandra.
Alejandra: ¡les traigo de comer!
Todas tomaron su plato y empezaron a comer menos Ceci.
Ceci: ¡yo no tengo hambre!: yo no como nada que venga de una secta satánica!
Alejandra: ¿pero es que no te das cuenta mi pequeña y valiente amiga?
Ceci: ¿qué?: tú eres satánica! ¿Cómo me dijiste eso?
Alejandra: bueno es que me estoy haciendo pasar por uno de ellos porque me hablaron al hotel que planeaban arruinar los premios.
Ceci: ¿entonces eres la misma? Qué bueno!
Y mientras comían Alejandra y ellas estaban planeando algo en contra de la secta.
Ceci: ¿y qué haremos para detener a la secta?
Alejandra: ¡tengo mis planes! Lo único que puedo decirles es que se queden aquí! Pronto les daré instrucciones: pero acuérdense que no podré venir seguido así que lo que les diga se los diré telepáticamente.
Ceci: ¡muy bien! De nuevo usarás tus poderes mentales.
Alejandra: ¿recuerdas lo que te dije de los actores, cantantes y empresarios que tenían que ver con el satanismo Ceci?
Ceci: ¡sí!: ¡no me digas que esta secta es de esas!
Alejandra: exactamente!: Si no se habían dado cuenta están cantantes muy conocidos en todo el mundo.
Y de repente escucharon ruidos
Alejandra: bueno ya me voy y ya saben ahorita estoy con los satánicos: CECI, USA TUS TRUCOS DE ACTUACIÓN PARA QUE NO SE DEN CUENTA DE NADA.
Ceci: ¡está bien maestra!
Y Alejandra sale del calabozo llevando los platos vacíos
Ceci: ¡qué bueno que Alejandra no….
Y Dayana interrumpe a Ceci.
Dayana: ¡cállate: los satánicos pueden escucharnos!
Anahí: ¡es cierto! Mejor esperemos órdenes de Alejandra.
Y pasó un buen rato y de pronto Ceci escuchó la voz de Alejandra en su cerebro.
Alejandra: (Ceci: Ceci: ¿me escuchas?)
Ceci: me pareció escuchar la voz de Alejandra en mi cerebro: ¡dejen le contesto!
Y Ceci puso sus dedos índices en las sienes.
Ceci: (te escucho: ¿Qué pasa?)
Alejandra: (ha llegado el momento de que escapen!).
Ceci: (¿pero cómo?)
Alejandra: (vas a usar la pequeña navaja que encontraste).
Ceci: (¿Cómo?: ¿tú lo sabías?).
Alejandra: (lo sabía tanto como que yo dejé la navajita apropósito).
Ceci: (¡ahora entiendo!).
Alejandra: (me di cuenta de que la reja ya está húmeda por el tiempo que tienen esos calabozos: trata de cortarla sin hacer ruido de manera que puedan salir perfectamente).
Ceci: (¡está bien!: haré lo que tú digas querida maestra!).
Y Ceci les dijo a sus amigas lo que le dijo Alejandra.
Dayana: ¿y qué estás esperando?: ¡manos a la obra!: o digo! A la puerta!
Ceci: ¡muy bien!, ¡ya voy!,
Y Ceci se pone a buscar en las rejas la parte más húmeda para cortarla.
Ceci: ¡este es nuestro punto de salvación!: cortaré por aquí.
Y Ceci se pone a cortar con mucho cuidado y tratando de no hacer ruido.
Y de pronto….
Ceci: ¡muy bien!: ¡lo hemos logrado!
Y Ceci arranca la reja y se fija que está ahí el candado y que Alejandra se los dejó de manera que lo pudieran abrir: y Ceci les dice a sus amigas despacio.
Ceci: Alejandra nos dejó el candado de manera que lo pudiéramos abrir: ¡ya entiendo todo!
Dayana: ¡no hables tanto, quita el candado, y salgamos de aquí!
Anahí: ¡vamos!
Y Ceci abrió el candado y Anahí fue por delante ya que traía ella su bastón.
Anahí: ¿y ahora?: ¿A dónde vamos?
Ceci: pues, ¡no lo sé! Supongo que Alejandra nos debe de estar vigilando y pronto nos dirá lo que hay que hacer.
Y las 3 chicas caminan y de pronto se encuentran con Alejandra.
Dayana: ¡Alejandra!
Alejandra: ¡guarden silencio!: ¡vamos!
Y Anahí se toma de Alejandra.: iban caminando cuando de pronto el sumo sacerdote y todos los del templo los sorprenden.
Sacerdote: así que nos estabas engañando Alejandra ¡no? ¡Pues tú y tus amigas van a morir!..
Alejandra: hagan de mí lo que quieran pero respeten la vida de mis amigas!
Sacerdote: esta vez no caeremos en tu trampa Alejandra!
Y las llevaron a las 4 a otro calabozo
SACERDOTE: AQUÍ SE QUEDARÁN HASTA EN LA NOCHE QUE YEGUE LA HORA DE ENTREGARLAS A NUESTRO AMO!
Ceci: ¡esta vez no podremos escapar!: iremos a una muerte segura!
Alejandra: serenidad y paciencia querida Ceci, mucha paciencia.
Y Alejandra se acordó que Ceci siempre cargaba su celular.
Anahí: ¿tienes algún plan Alejandra?
Alejandra: bueno pues ahora todo depende de Ceci.
Ceci: ¿de mí?
Alejandra: dime algo Ceci: ¿traes tu celular?
Ceci: ¡sí! ¿Pero eso en que nos ayudaría?
Alejandra: ¡bien!: ¡préstamelo!
Ceci: ¡explícame!: ¿que vas a hacer?
Alejandra: ¡no hay tiempo!: ¡préstamelo!
Y Alejandra habla a los policías que andaban de tras de esa secta, les dice todo lo que estaba pasando y lo que sabía y quedan en que Anahí y Dayana los verían a las once i media de la noche para conducirlos hacia el escondite de la secta
Alejandra: ustedes dos van a escapar fácilmente.
Les dijo a Anahí y a Dayana.
Y Alejandra toma la navaja que había encontrado Ceci.
Y tocó todas las paredes.
Alejandra: creo que esos cobardes no contaban con que este calabozo tiene una puerta secreta.
Y Alejandra usa la navaja para quitar el polvo de una pared hasta dejar descubierta una piedra que hace a un lado y al instante se abre una puerta.
Alejandra: ¡yo tenía razón!
Y Alejandra les enseña la puerta a las 3 chicas.
Ceci: ¡muy bien!: esa es mi maestra!
Y Alejandra cierra la puerta rápidamente
Alejandra: ahorita la mantendremos cerrada hasta que llegue el momento de que escapen.
Y pasó el tiempo y eran las once de la noche.
Alejandra: ¡llegó el momento!
Y Alejandra abrió la puerta.
Alejandra: SALGAN CON MUCHO CUIDADO Y USEN EL OÍDO PARA ESCUCHÁR QUE NO LAS VÉAN (ve con ellas Ceci)
Ceci: ¡yo no pienso dejarte sola en ningún momento!: lo ciento!
Dayana: es cierto: ¡vamos Anahí!
Y las dos chicas escaparon sin hacer ruido.
Alejandra: cerraremos la puerta para que no sospechen.
Ceci: ¿ya mero vienen por nosotros esos acecinos?
Alejandra: falta como media hora!: pero descuida!: no nos harán nada porque nuestras amigas llegarán con la policía a las doce en punto o antes.
Y media hora después los satánicos llegaban por ellas.
Sacerdote: ¿y en dónde están las de más?
Alejandra: ¡no lo sabemos!: y si lo supiéramos no se los diríamos: ¡cobardes!
Y el Sacerdote les dice a varias mujeres de la cepta.
Sacerdote: ¡prepárenlas; y después llévenlas al templo!.
Y las mujeres las obligan a ponerse unas túnicas de color rojo y tiempo después.
Alejandra: ahorasí pareses santaclós Ceci!.
Alejandra dijo eso como para tratár de entretener a Ceci y hacerla olvidar el peligro al que se iban a emfrentár.
Ceci: ¡no véo el chiste!.
Y yegó el sacerdote para ayudár a las mujeres a llevar a las pricioneras.
Sacerdote: vamos!: ha llegado la hora.
Ceci: ¡no, suéltenos!: ¡acecinos!
Alejandra: ¡cálmate Ceci!: es mejor no poner resistencia.
Y Ceci se sintió más tranquila.
Y las llevaron hasta el templo y las subieron a un altar y las amarraron de pies y manos.
Y empezaron a celebrar su misa negra.
Ceci: Ále!: tengo miedo!
Alejandra: serenidad y paciencia my querida Ceci, mucha paciencia: recuerda que siempre hay un camino cuando se sabe mirar con los ojos de la inteligencia.
Y ya casi iban a sacrificarlas y Ceci se acercó un poco más a Alejandra como para que la protegiera.
Ceci: ¡creo que es nuestro fin!
Alejandra: serenidad y paciencia, mucha paciencia.
Y de pronto la policía entró al templo.
Comandante: ¡todos ustedes están detenidos!
Y de pronto Alejandra soltó las cuerdas que la ataban pues nadie se había dado cuenta que tenía la navaja que había encontrado Ceci; la traía entre la túnica que les habían puesto: y rápidamente desató a Ceci.
Alejandra: vamos Ceci! Corre hacia la puerta con tus amigas!
Ceci: ¿pero y tú?
Alejandra: ¡Has lo que te digo!
Y Ceci corrió hacia la puerta.
Dayana: ¡CECI! AQUÍ ESTAMOS!
Y Ceci se acercó hacia ellas y mientras tanto Alejandra hacía un truco de hipnotismo colectivo y todos creyeron ver que Alejandra poco a poco se multiplicaba y decía a los satánicos.
Alejandra: ¿a cuál de nosotras piensan atrapar?
Sacerdote: ¡no puede ser que tengas más poder que nosotros!: ¡maldita seas Alejandra!
Alejandra: ¡gracias!: bueno ahora me voy y no podrán atraparme.
Y Alejandra les hizo creer que volaba pero en realidad fue junto a sus amigas. Y los policías se llevaron a toda la secta y Alejandra rompió su truco hipnótico y Dayana la vio junto a Ceci.
Dayana: ¡Alejandra!: ¿estás aquí?: ¿Cómo hiciste eso?
Ceci: ¡fue hipnotismo colectivo
Solamente!
Y ALEJANDRA SE RÍE DIVERTIDA.
Alejandra: pues como dice Ceci: ¡de la que nos salvamos esta vez!
Ceci: ¡sí!
Alejandra: bueno ¡será mejor que salgamos de aquí! Vamos a buscar al comandante!
Ceci: yo primero boy a quitarme esta cosa!: así que primero vamos al cuarto del hotel y luego si quieres iremos a buscar al comandante! .
Alejandra sonríe divertida.
Alejandra: sí! Creéme que amí tampoco me gusta estár vestida ací!
Dayana: pero si se vén tan vonitas!:como Jesucristo crucificado!
Dijo Dayana burlándose
Alejandra: ¡no jueguen con eso y ya vámonos de aquí!
Y se fueron al cuarto del hotel y al poco tiempo Ceci y Alejandra ya véstidas.
Ceci: hastaqué por fín estoy vestida como la gente!.
Alejandra: ahorací!: vamos a buscar al comandante.
Y las cuatro se fueron a buscar al comandante por todo el hotel.
Y al poco rato ya con el comandante….
Comandante: ¡por fin esa secta está muy bien guardada!
Ceci: ¡sí! ¿Pero el sustote que nos llevamos quien los lo va a quitar?
Y Alejandra sonríe divertida.
Alejandra: ¡eso te enseñará que cuando salgo a algún lado no debes de salir a buscarme mi querida Ceci.
Y todos sonríen divertidos
Comandante: ¡muchas gracias Alejandra por habernos ayudado: ¡de no ser por ti mañana no hubiera habido premios tevinovelas.
Alejandra: gracias a ustedes que pudieron suspender los premios a tiempo.
Y la siguiente noche todos estaban en los premios y Alejandra recibió 2 premios y uno más por lo que hizo de salvar los premios tevinobelas del satanismo.
Y la tarde siguiente todos estaban en la playa.
Ceci: ¡hasta que por fin me meto a la playa.
Alejandra: y aprovecha bien esta tarde porque mañana salimos tempranito.
Anahí: ¿se imaginan que hubiera hecho Ceci si Alejandra en verdad hubiera pertenecido a esa secta?
Dayana: se hubiera puesto a llorar.
Ceci: pues espero que eso nunca llegue a pasar.
Y todas se rieron divertidas. Y se metieron a la playa.
Alejandra: ¡todas contra Ceci!
Y estuvieron mojando a Ceci.
Fin