Málaga fue fundada hacia el siglo VIII A.C. por los fenicios, que la llamaron Malaka.
Estuvo en poder de los cartagineses, pero fueron los romanos quienes hicieron de Málaga una ciudad.
Los árabes la tomaron en el año 711 y tras la conquista de los Reyes Católicos, se comenzaron las reformas para acomodar la ciudad árabe a la nueva dominación
cristiana.
Hoy Málaga es una ciudad moderna, con un importante puerto comercial, aeropuerto y universidad.
Capital de la Costa del Sol es una de las zonas turísticas más importantes de la península, que goza de un clima privilegiado durante todo el año.
Málaga tiene muchos monumentos que visitar..... empezando por la Alcazaba y terminando en la casa en que nació Picasso. En Málaga encontrarás muchas cosas
interesantes dependiendo de las páginas que visites ... esos monumentos que has de ver y de sentir son los que te llevarán a vivir la esencia de Málaga.
A orillas del Mediterráneo, el mar de la cultura y la historia clásica, en el sur de la Península Ibérica, se encuentra Málaga.
Su milenaria historia nace del mar, de los primeros navegantes y comerciantes que, hace ya dos milenios, llegaron a estas costas desde el Oriente mediterráneo.
Desde entonces, este ha sido su carácter: ciudad abierta, viajera, comercial y hospitalaria.
Pasear por Málaga brinda al visitante la oportunidad de conocer su milenaria historia, acunada entre el mar y los montes, en el corazón vivo de la ciudad
actual.
En escasos minutos es posible salir de su Teatro Romano para recorrer la fortaleza musulmana de la Alcazaba; admirar la majestuosidad renacentista de su
Catedral y sumergirse después en la animada vida de las calles cercanas, con su especial ambiente decimonónico.
El centro de la ciudad es una combinación de su antiguo trazado, de herencia islámica, cuya impronta aún conservan algunas vías como calle Granada o calle
Fresca, con las reformas urbanísticas del siglo XIX. Su más logrado ejemplo, la calle Larios, constituye el eje principal del Centro Histórico.
Los palacios de La Aduana, de Buenavista, Episcopal o la Casa del Consulado son algunos de los edificios singulares que se abren a sus calles.