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Salón de Lectura

¡-tac, -tac, tac; se puede!. ¡Bienvenido!, -entra, siéntate y disfruta de la lectura, gracias por tu visita

Mauricio Ceballos Montoya

Poemas Varios:

Lo que fuiste? mmm.

fuiste un sol de medio día.
Fuiste una noche de luna llena.
Fuiste la princesa de mi cama, la reina de mi sueño.
Fuiste una buena canción, el final de una buena película.
Fuiste un día de vacaciones, un buen libro para leer.
Fuiste un momento de felicidad, una sobre dosis de adrenalina.
Fuiste riqueza en el corazón, paz en el espíritu.
Fuiste todo, pero fuiste…
Las arcas están vacías y de todo aquello que fuiste, hoy ya no existe.

Humo

Cuando el silencio es elocuente, cuando no encontramos nada más para decir. Llega el humo. O que egoísta y que distante es el placer.
Danzando en espirales, hablando a nuestros ojos.
Solo cinco minutos, solo un instante más.
Solo yo, solo tú. Solos, pero con su compañía grandilocuente y sorda.
Y se aleja y se aleja vagando, vagando.
Perezoso, inútil, inocuo, pero sin mirar atrás

Te quiero así

Te quiero así, cuando te entregas en una sola caricia.
Te quiero así, porque eres tan única, tan mujer en el milagro del despertar cada día.
Te quiero así, cuando me haces el amor tiernamente pero con pasión.
Te quiero así, cuando te abandonas con confianza al sueño a mi lado.
Te quiero así, cuando estamos desnudos en la cama y no importa nada más.
Te quiero así, cuando pones todo tu empeño en resolver algo así sea lo más simple y cotidiano.
Te quiero así, cuando defiendes tus posiciones ideológicas así tu sepas que son absurdas.
Te quiero así, cuando estás con tus demonios alborotados y no se te puede ni hablar.
Te quiero y te defino, en un beso, una caricia, un orgasmo.
Te amo, te abrazo, te suelto, te beso, te invento, te creo, te miento, te lloro, te río, te vigilo, te dejo, te tengo y te
pierdo

Y aún estás

A pesar de los seudo acuerdos a los que se llegó en días pasados, es menester reconocer en honor a la verdad, que si bien es cierto, no se ha violado dicho convenio, sigue permeando un extraño sentimiento; no es extraño porque nunca se haya tenido o sea de rara ocurrencia. Es extraño porque se extraña. Porque así te prescinda, te percibo.
Y aún estás, en el pensamiento escondido. En las páginas de alguna lectura pendiente. En las teclas de mi ordenador. En los lugares a los que voy. En las canciones que nos alegraban. En las palabras que te nombran. En las calles de la vida, por las que alguna vez transitamos juntos.
Estás, en las comidas que disfrutamos. En los motivos por los que reímos. En las discusiones que propiciamos.
Estás, así no lo quieras, en las huellas que dejamos.
Pero como se llegó a un seudo acuerdo en días pasados y en honor a la palabra involucrada y que no se vulnere la promesa establecida, es preciso que salgas de tu rincón y que el extraño sentimiento no vuelva a permear con su extrañeza las formas de la vida, para que te prescinda sin percibirte, para que simplemente un día, ya no estés.

Te regalo

Te regalo una flor desnuda.
Te regalo una tarde lluviosa.
Te regalo un amanecer soleado, una noche fresca.
Te regalo un beso tibio, una suave caricia.
Te regalo un pedazo de vida.
Te regalo una lágrima, un momento de tristeza y muchos momentos felices.
Te regalo muchos sábados radiantes, muchos viernes felices y algunos miércoles juguetones.
Te regalo una carcajada, un día de pereza y una luna intensa.
Pero el regalo más importante, es un corazón remendado de ilusiones, que quiso una nueva oportunidad para amar y aprender

Tus besos

Llegaste así, sin más, una tarde de julio, así con tu sencillez así de sopetón; quien te trajo? El destino? El efecto que fabricó la causa? No lo sé… lo que sí creo, es que no fue una coincidencia o el famoso azar.
Llegaste, cargada de besos y caricias. tus besos, urgentes, refrescantes, tiernos y tibios.
Tus besos que sin saberlo, calmaron esa fiebre y esa sed que recorría mi alma, en un calor frío que a veces, me torturaba tanto.
Ven a matar el silencio de mis labios.
Ven a calmar el ansia de mis venas.
Ven pues, a seguir caminando junto a mí, por esta ruta de montañas y abismos, de tempestades y calores.
Gozaremos, sufriremos, pero estaremos juntos.

MAURICIO CEBALLOS MONTOYA.

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