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Hola amigo: Me pediste que te contara en una carta mi día normal. Ahora mismo te imagino medio tumbado en el sofá y practicando tu deporte favorito: pulsar los botones del mando a distancia.O tal vez, sentado al ordenador, mirando la pantalla y alucinando por lo que ves en ella. Bien, tú me lo pediste. tú, lo has querido y aquí te va sólo eso. sólo mi día normal:
¡Las seis! Pero. ¿cómo es posible? Acabo de cerrar los ojos. sólo he dormido un rato.. Este despertador está estropeado.
Pero no. Son las seis de la mañana y yo he de levantarme.
Me meto en la ducha pensando que, debería haber una ley que prohibiese levantarse tan temprano a las buenas gentes, en la que me incluyo, por supuesto. Pero, mientras el agua me cae encima, mi mente va despejándose poco a poco y pienso en lo que espero de este nuevo día: únicamente deseo que sea normal. sólo quiero tener un día normal y confío en que Dios, el destino o ambos, me ayuden en ello.
Media hora después, salgo del baño ya, casiarreglada y dispuesta para marcharme a la calle. Beso a mi compañero y éste me hace proposiciones deshonestas. Me río y salgo de la habitación, no sin antes, pedirle que tenga paciencia con el niño y que vayan con cuidado. Ellos más que yo, porque son dos. Después voy al cuarto del enano y le acaricio, le beso y le pido que se porte bien y atienda las explicaciones de los profesores. Por supuesto no se entera de nada porque está grogui. Sonrío recordando que, cuando se lo digo por las noches, antes de que se duerma con el libro de lectura en las manos, él me contesta que lo va a intentar pero que.. Obedecer y estar siempre callado es lo más difícil del mundo para un niño. ¡La madre que le pariió! Si es que ha salido al padre. Afortunadamente, en la inteligencia. a la madre.
Ya son las siete menos cuarto y mi compañera y guía se deja poner, creo que con resignación, el arnés y la correa para irnos a la calle.
Cuando por fin salimos, el frío mañanero nos saluda. Vuelvo a pensar que veintiún metros más arriba, las dos personas que más quiero, duermen. Les lanzo un beso mental y ya a paso rápido, iniciamos la marcha.
Me gusta este rato que paseo por mi barrio tranquila, apenas sin gente e intento disfrutarlo al máximo.
Nos paramos en la calle peatonal para que mi negrita haga sus cosas. Yo escucho el canto de un mirlo. ¡Es precioso! Después, buscamos la papelera para echar la bolsa de la niña perruna y seguimos nuestro camino.
Me encanta callejear a estas horas. Hay tanta paz, tanta tranquilidad que, casi, con un poco de esfuerzo, puedes olvidar que estás en esta enorme, ruidosa y estresante ciudad.
Ahora me doy cuenta que voy tarareando la canción de el maestro:
"el cura cree que es ateo, el alcalde comunista y el cabo, jefe de puesto, piensa que es un anarquista.
Las buenas gentes del pueblo, han escrito al ministerio y dicen que no está claro cómo piensa este maestro. Dicen que lee con los niños, lo que escribió un tal Machado, que anduvo por estos pagos, antes de ser exhilado."
Y pienso en él. Sí, porque también él, en la posguerra,enseñó a mucha gente en el pueblo a leer y lo básico de las matemáticas. Por las noches, en casa, la gente mayor, la buena gente, aprendiía lo que mi padre les enseñaba. Creo que he heredado de su parte ese amor a los libros, esedeseo de aprender y superarme. Y supongo, que el enano tiene igualmenteesa pasión por la lectura porque también hasta él, llegó la herencia.
Estamos en el Paseo de los melancólicos. Pasamos por la puerta del instituto de mi niño. Justo enfrente, está el mejor campo de fútbol, el de mi Atlétic. Nos adelanta en ese momento un coche. Su conductor /a va escuchando a Triana. La voz de Jesús de la Rosa sale y por un momento, es lo único que se escucha en la calle: "Se oye un rumor por las esquinas, que anuncia que va a llegar, el día en el que todos los hombres, juntos podrán caminar. La guitarra, la mañana le habló. de libertad.
Le digo a mi reina mora:
-Esa persona no hay duda de que es del Atlétic. Los del Madrid sólo escuchan música clásica y a Plácido Domingo. Los del Glorioso somos más versátiles en nuestro conocimiento y gustos musicales. Sonrío. Afortunadamente, Kira decide no opinar. Y espero que nunca lo haga porque, entonces sí me da un jamacuco.XD
Hace bastante fresquito a estas horas y tengo que subirme la cremallera de la cazadora hasta arriba. Dentro de unos días, tendré que pensar en ponerme guantes al menos para este paseo porque, las manos empiezan a resentirse.
Qué lejos parece ya el mes de vacaciones. qué lejos están ahora nuestras caminatas por la sierra, el canto del carabo, los chillidos del águila, allá arriba, imagino que diciéndonos que estamos todos locos. Giramos a la izquierda y nos metemos en el puente de Toledo. A nuestra espalda queda Paseo de las Acacias y paseo de Yeserías. A nuestra espalda quedan ellos. Miro el reloj. Las siete y diez. En cinco minutos se pondrán en marcha.Sonrío nuevamente, recordando la conversación que tuve anoche con mi hijo. Ha tenido algunas diferencias con un compañero suyo. Me dice que es gilipoyas y yo le riño por la palabra y porque no me gusta que insulte. Él, muy serio, va y responde:
-Pero mamá. no le estoy insultando.. Le estoy describiendo.
Ante esto, me quedo un momento sin saber qué decir. Él aprovecha estos segundos para añadir:
-No puedes castigarme bajándome la paga porque no he dicho palabras feas. Si Alejandro es así pues.. Es así.
Mientras cruzo el puente, recuerdo la novela de Joaquín M Barrero. En la niebla herida, habla de este mismo puente en el año 1946. Lo describe de madera. Uy, si fuese ahora así, la hija de mi madre no lo cruzaría cada mañana. Ya me buscaría la vida para ir por otro lado. Afortunadamente bajo mis pies hay piedra. hay asfalto. Ahora a la izquierda queda el parque de la Arganzuela, el Vicente Calderón y el instituto del enano. A mi derecha, Gasómetro, Ribera de Curtidores y Embajadores. Vuelvo a pensar en el libro y decido recomendarlo en tiflolibros. Las tres son muy buenas, pero sobre todo la segunda me parece increíble porque tiene de casi todo.
He terminado ya el libro de Reberte. La verdad es que me ha parecido un poco espeso y me ha aburrido. Cuando hable con Paco, elamigo de los gatos (o al menos amigo de SIMO), se lo comentaré. Me pidió novelas y se las envié. Nos mandamos correos comentándolas y conalguno de ellos, me parto de la risa. ¡Está un poco pirao! Aunque dice que la que está "pallá" soy yo.
Ahora llevo en la mochila la última novela de Patricia D Cornwell y "venganza en Sevilla" de Matilde Asensi.
Kira quiere acercarse al muro para, apoyarse en él y mirar el agua del Manzanares y a los patos que se deslizan por su, ejem, gran caudal.XD
Se lo permito y ambas, nos apoyamos en el muro del puente. Joer, seguro que estamos para salir en una foto. Mi reina perruna, está de pie a mi lado y apoya las dos patas delanteras en dicho muro. Le digo:
-Cuando esté lloviendo de verdad o nieve, ya te lo voy diciendo. no vamos a poder pararnos aquí, e incluso, muchas mañanas tendremos que coger el bus. Algún día, más despacio, voy a hablarte de mis amigos de la lista de tiflolibros. Algunos están un poco de esa forma. mmm.. Imagino que por eso les tengo cariño y les considero ya algo mío. algo de mi vida. Te hablaré de Lita, que es una bruja moderna y usa aspiradora, del yayo Omar, que no entiende nada de fútbol, del malagueño de Málaga, que lo único que tiene bueno, es, precisamente, sus gustos futboleros, del Manué. mmm. seguro que no te acuerdas de él. Suerte que tienes,reina mora. También está Nieves, Miguel, el Comecaramelos.
Oigosuspirar a mi perruna.
-¿Qué pasa? ¿Te aburres con mi conversación? Desde luego. qué antipática eres a veces, niña. Y por cierto. con ese suspiro. no querrás decirme que con la lista de espera que hay para tener perro guía. a ti, precisamente a ti. te ha tocado conmigo. No es eso ¿verdad?
Afortunadamente, Kira, también en esta ocasión, decide no responder.
Al terminar el puente, a la izquierda está Antonio López. Nosotras giramos a la derecha para cruzar la glorieta de Marqués de Vadillo. Está la salida del túnel y el cruce es peligroso. Debo poner en él los ocho o diez sentidos que tengo.XD Por suerte, todos los semáforos son acústicos y eso me facilita mucho el camino.
Me doy cuenta de que voy tarareando una de las útimas canciones de El Arrebato:
"Y llevo la sonrisa dibujada en la cara, que tú me la pintaste justo una mañana. Tengo los zapatos que caminan recto; les pusiste cordones de hilos de respeto. Llevo la mochila llena de ilusiones; las saco una a una en forma de canciones. Y tengo mil historias que no te conté."
Nos metemos ya en General Ricardos y aquí hay un pitote alucinante. Coches, coches y más coches.
A Kira no le hace mucha gracia este camino porque, por supuesto sabe perfectamente a dónde vamos y no le gusta. Casi ha estado moviendo el rabo todo el trayecto desde casa a aquí. Pero. llegando ya a las proximidades del curro. Ja, como si a mí me apeteciera venir a trabajar.XD
Y pienso otra vez en el enano. De momento, está contento con los profesores que tiene. Sobre todo la de música que no manda tarea a casa y con la de inglés, que les habla durante toda la clase en este idioma y algunas palabras se le escapan pero. mola mamá, me dice. ¡Dios, acaba de cumplir doce años y ya está en el instituto! Dice que hay chicos mayores que parecen castillos. Sonrío y por asociación de ideas recuerdo mis tiempos de, ejem, prostituto, que decíamos entonces mis amigos y yo. ¿Dónde estarán ahora Salva, el "Esla", Tomás, Rosa..? Tanta gente queconocemos, que en una época de nuestra vida vemos a diario o casi y, que después, también esa vida onosotros mismos, nos separamos, nos alejamos sin poner un puente en medio para poder cruzarlo cuando queramos o podamos. Durante varios cursosvolvimos cada noche a casa juntos. Íbamos Salva, Julián, el "Esla" y yo. Me acompañaban hasta el portal y después ellos, seguían su camino. No, no se llamaba esla. Pero un día le dije:
-Joer Carlos, ahora sé en dónde está el eslabón perdido entre el mono y el hombre. Eres tú. ¡tú, eres el eslabón perdido!
Todos rieron, hasta él. Lo que me dejaba alucinada es que, a partir de entonces, los amigos empezamos a llamarle esla, y él contestaba. ¡Ay qué jorobarse! ¡cómo sois los hombres! Talmente como niños.XD
Pasaré en el trabajo ocho horas. Después, vuelta a casa, esta vez, sí en el autobús. Y ya, mis tareas serán: ama de casa, esposa, madre, profesora, amiga y, en algunas ocasiones, confidente. Y por supuesto, "paseante" con mi niña perruna.XD
Y si me quedan unos minutos,leer y contestar correos. Después, a la una. por fin a la cama!
Y, al igual que el enano, yotambién me quedaré dormida con un libro, no en las manos, pero sí en los oidos.XD
Como en una nebulosa, oiré a mi compañero quitarme la radio, besarme, abrazarme. Yo, intento decirle y desearle buenas noches pero. creo que la mayoría de las veces, sólo se lo digo con la mente pues, no tengo fuerzas ya ni para hablar.
Y justo antes de caer en el olvido más absoluto pienso:
-Gracias Dios, destino o ambos, por este día normal.