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Salón de Lectura

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Martino Sipino

Cortocircuito

Saltaron al unísono las alarmas en todas las Américas, en el reino unido, Europa continental, África y Asia, y en todas las posesiones insulares y polares en que hubiera un sistema de seguridad militar o cientifico.
La señal bajó de los satélites a las pantallas de los ordenadores del pentágono y sus afines en las naciones desarrolladas, poniendo en alerta máxima todo el sistema de seguridad cívico militar.

Se captó la señal, en los radares de todo el globo, en los sistemas de seguridad de arsenales nucleares, y transportadas por las ondas de radio, recogida por anónimos radioaficionados en todas las latitudes.

-Radio Nederlan internacional, Desde Ámsterdam,
comunica a sus auditores de habla hispana- (por un instante la señal se pierde), -vido a un corte de energía eléctrica. Nuestra estación transmite a partir de este instante con equipos de alimentación auxiliares.
Agradecemos vuestra sintonía- (la señal vuelve a perderse) -amos con la música-.

En el sistema eléctrico del mundo urbano-industrial, el corte total del suministro eléctrico, y un zumbido como latigazo profundo y breve, fue percibido por toda criatura sana y de mediana atención.
Para la inmensa humanidad, no pasó de ser uno mas de los incontables fallos de sus correspondientes redes de distribución de energía eléctrica locales.
El presidente en la casa blanca, tuvo la primera impresión de que un pequeño sismo se había producido, sin embargo, el enervante e inconsciente ulular de sirenas, en horizontes acústicos lejanos, acompañados de retintín de teléfonos, en horizontes más cercanos, y el pálido rostro del secretario de estado, que atropelladamente, entraba en su despacho, indicaban lo urgente de la situación.
Tenía una llamada desde Pequín en el teléfono rojo, y otras decenas de llamadas se acumulaban en la misma central. -Finalmente señor, los informes de los sistemas de seguridad del país entero están en alerta, puesto que todos los Estados unidos están sin electricidad, y funcionando sólo con equipos de emergencia-.

-Radio La Voz de América; desde los Estados Unidos de Norte América.
Interrumpimos nuestra programación normal, para informar que un extraño acontecimiento ocurre en este instante aquí en la capital de los EE.UU. Woshintong.
Un corte total del suministro de energía eléctrica, tiene En estos momentos a la capital federal en penumbras, desde hace 4 o 5 minutos, por lo que a partir de ese instante transmitimos nuestra señal al mundo entero, con nuestros propios equipos de emergencia.
En relación al resto de la unión, y al origen de tan singular acontecimiento, nuestro personal periodístico ya se encuentra donde se produce- la noticia (la señal se corta y no se reestablece).

El primer síntoma grabe se manifestó en la interrupción del sistema de comunicaciones de uso público, e inutilidad de los artefactos de uso común en los hogares, exceptuando aquellos que usaban baterías o pilas.
A las horas de ocurrido el fenómeno, desde todas partes del mundo urbano conocido, se recibía reportes de los estragos producidos por la falta del recurso.

Desde noruega, Suecia y Rusia, los hospitales, laboratorios, y centros de investigación de todo orden denunciaban la crisis provocada.
Comenzó por morir aquella gente que dependía de máquinas alimentadas con electricidad , ya que estas no soportaron el recargo y esfuerzo, agotando la capacidad de grupos electrógenos que almacenaban reservas destinados a emergencias de poca duración y de alcance restringido.
La confusión reinaba en las altas esferas del poder político militar y científico, de los distintos gobiernos, por lo que una reunión urgente de los 7 países más ricos, se llevó a cavo en la sede de las naciones unidas en Washington. No optante, ni un sólo delegado era capaz de explicar el origen del acontecimiento, y la causa de que los sistemas de seguridad Que quedaban en funcionamiento, no dejaran incesantemente de anunciar peligro.

-La BBC desde Londres, trasmitiendo en simultaneo para todo el mundo.
Las noticias de la hora:
Tensión en todo el mundo por corte del suministro de energía eléctrica.
Graves consecuencias está teniendo la falla producida.
En conversación con el primer ministro del reino unido, a la llegada desde Woshintong, al aeropuerto de Londres esta mañana, nos dijo:
-Ingenieros y técnicos no pueden generar energía eléctrica-.
El primer ministro agregó cuando le preguntamos:
Que le diría a la gente que pueden escucharle?
-Hacemos un llamado a las personas que nos escuchan en donde se encuentren. Mantened la calma.
Estar cerca de sus familiares, y tengan confianza, que las autoridades de gobierno estamos haciendo todo lo que corresponde para manejar la crisis producida por esta imponderable--.

Los sistemas de aire acondicionado, colapsaron de tal modo, que el frío y el calor dependiendo del lugar en que se encontraran, afectaban física y psíquicamente a las personas, elevando la tensión y la confusión.
Hoteles, cárceles y universidades, zoológicos, supermercados y fabricas entre otros, dejaron de dar sus servicios, produciendo en horas, días y semanas, tal colapso en las estructuras de poder y organización de la sociedad humana, que...

-Coperativa en la noticia-
A quienes nos escuchan a lo largo o a lo ancho del país.
Nuestro director general se dirige a los radioescuchas-.
-Buenas noches señores auditores.
Después de tres semanas de estar trasmitiendo dos horas al día, El directorio de radios cooperativa informa que, debido a la falla del sistema eléctrico global, nos vemos en la obligación, de reducir la emisión de transmisiones a 30 minutos diarios, pre-estableciendo que este rango nos permitirá seguir con ustedes, un tiempo más, debido a que las reservas de energía auxiliar, se calcula durarían a partir de esta fecha, y hasta 3 semanas--.

Al mes de ocurrido el suceso, la producción y la economía global hallábanse superadas en su rol de sustentar el sistema.
Los países con fuerzas armadas y brigadas civiles nacionales mejor organizadas, se dispusieron en un primer momento a organizar el pánico, reprimiendo con frialdad y por la fuerza, hambrientos, sicarios, rebeldes y enfermos, imposibles de controlar.
La situación de falta de electricidad no varió, por lo que sólo algunos países pudieron soportar las consecuencias de tan, como decir, extraordinaria, extraña y descomunal catástrofe, reventando y desintegrando países y regiones enteras.

-Desde el Cairo, su corresponsal para la BBC de Londres.
La peor catástrofe humana se ha producido desde ayer en las zonas adyacentes a las riberas del Nilo.
Las anuales subidas del nivel de las aguas del río, estaban controladas y regulada su canalización a partir de complejos sistemas electromecánicos, el que al no poder ponerlos en funcionamiento, a provocado que cientos de poblaciones lindantes al curso del río, hallan vivido las peores inundaciones de la história de este país pereciendo ahog-...

-Las masas en ordalía y descontrol, sucumben en un cataclismo étnico y demográfico de tal magnitud y extensión, al haber perecido por hambre, enfermedad o guerras, a la fecha un tercio de la población mundial-.
-Esta señores es la situación- decía el presidente de la defensa de las treinta y una repúblicas representadas en la segunda asamblea extraordinaria de Tokio, que era el mismo atribulado y desconcertado presidente de los estados unidos de Norte América, y jefe de la recién creada (O.A.E.) "Organización de Estados Actuales".
-Solo hemos subsistido al colapso total, por medio de la fuerza, y echando mano a los hoy precarios e insuficientes recursos nucleares o provenientes de las reservas petroleras o de gas natural, que como ustedes bien saben, dependen para su obtención y transformación en energía eléctrica, justamente de éste mismo recurso-.
Los 532 representantes en pleno escuchaban algo que de alguna manera todos sabían (por haberlo vivido.
Eran en su mayoría científicos militares o militares científicos; una minoría de políticos, algún que otro periodista, sociólogo psicólogo e historiador que atónitos el semblante y recorridos por escalofríos de dolor y temor, escuchaban y revivían la interminable relación de echos acaecidos.

En Chile, un país localizado en la vertiente occidental de la cordillera de los Andes, ubicado entre los 17 y los 90 grados de latitud Sur, y en su capital, Santiago, en una población o barriada, un muchacho decía acongojado.
-Descanse madre- a la mujer, que pálido le miraba con ojos atentos pero cansados por la lucha que estaba dando contra una enfermedad neumo-pulmonar, la que le tenía postrada.
-Dime la verdad Pedro. No me mientas, ni me hagas poner más nerviosa de lo que estoy. Sé que las cosas allá afuera están muy mal, y que parece es grabe, y quiero saber la verdad hijo, compréndeme- agregó la mujer, con voz ahogada por un sollozo y un forzado acceso de tos.

Fernando, Chino y Hernán, caminaban por el Olivo, con los fusiles colgando cruzados en el pecho, comentando extenuados.
-Tenemos que escuchar la radio, a lo mejor hay lluvia esta noche- -si y Hay que estar atentos con los enfermos, No se nos baya a ir otro abuelo- añadió el Chino con el rostro ensombresido.
-Hace un mes se cortó la luz y nadie sabe nada, nadie mierda sabe nada- espetó Hernán -y de no estar en esta, estaríamos muertos y reventados como bestias- -sube el animo güeón-oho, tenemos hartas cosas que hacer, para que te metay en esa-
rezongó ofuscado Fernando.

-Ya pues viejita, no te agites- dijo, al momento que se sentaba al borde de la cama, con la mano de su madre entre las suyas.
Vestía ropas oscuras, un sombrero de ala corta le ocultaba parte de los ojos y el fatigado semblante.
-Te contaré lo que pasa si me prometes que te quedarás tranquila, y tratarás de reposar para sanarte, y así te des cuenta por tus propios ojos, que la cosa no es tan gorda como te la pintas?- -Tu sabes Pedro, la preocupación no es por mí, si no por la niña, refiriéndose a su nieta de ocho años Tamara. -Ya le dije madre, le voy a contar, pero se compromete a calmar y colaborar para que también nosotros podamos hacer las cosas más tranquilos?- -bueno Pedro, está bien- su semblante se relajó pues sabía que Pedro le diría la verdad, ya que creía ver en el rostro de su hijo, aquella solemne seriedad que tan bien conocía.

-Veintiuna horas-.
-Habre sus transmisiones por 30 minutos, Radio Cooperativa-.
-Se dirige al país, El Presidente de la República y Generalísimo de las fuerzas armadas-.
-Buenas noches Chilenos y chilenas.
Las circunstancias por las que atraviesa el país, hacen imprescindible tomar al corto plazo, medidas, que estoy seguro, ninguno de nosotros quisiera tomar.
Después de muchas consideraciones, y recogiendo los criterios, de la opinión pública, de la oposición y de mis más cercanos asesores y ministros; y en vista y considerando que tanto en el resto del continente, como en el mundo entero la situación es tanto más grave, es que con fecha de hoy y hasta nuevo aviso, he declarado al país “ZONA DE CATÁSTROFE” y “ESTADO DE EMERGENCIA”, en virtud de la potestad que el cargo me confiere.
Chilenos que me escucha:
Jamás nadie en su sano juicio, habría pensado que se produciría el agotamiento de un recurso tan vital como la energía eléctrica.
La falta de previsión al respecto, ha hecho que la situación tenga un carácter alarmantemente dramático. La civilización moderna, es decir, la banca, la industria, la construcción, la minería y agricultura, basaron a partir de la segunda mitad del siglo 19, primero en forma gradual y a partir del final de la segunda gran guerra, en forma masiva, el 80 y hasta el 100% de su capacidad extractora, transformadora y operativo comercial del sistema económico y social, en función de la potencia del recurso energético eléctrico, y nuestro país no estuvo exento en esa transformación.
Esto ha significado que la obtención de la totalidad de los otros recursos energéticos, se vean afectados de tal manera, que a partir de la fecha, todas las fuentes generadoras de energía del tipo que sea, pasarán al control de las fuerzas armadas-...

-Apaga esa cagá Fernando- manifestó Alex indignado y hosco. -Durante el mes entero han estado diciendo y haciendo lo mismo, ho, todavía habían personas que no supieran de la criminal agresión y represión llevada a cavo en los sectores populares? -agregó torvo y sombrío -no sé que estamos esperando para largarnos, y dejar atrás este calvario-.
-Y Pedro- preguntó a Fernando- -fue hablar con mi Tía, y está buscando el mejor modo de explicarle la cagada en que estamos metidos, pero no se atreve a decirle todo por como se pone mi tía cuando está así de enferma... cacha Alex, se está poniendo a llover, justo cuando uno no quiere, los güeones le achuntan-
-si, y esta semana les toca ronda a los Muro-.

-Mira vieja, te acuerdas cuando recién caíste enferma, hace mas o menos un mes?-
dijo ella -eso del corte de luz?- -si, desde ese día que se cortó la luz en la población. Ahora bien, todos los aparatos electrónicos, de las casas- enfatizó -y de algunos centros comerciales o empresas, tampoco de todas- y volvió a enfatizar -dejaron de funcionar. Esto a causado una serie de problemas, pero las autoridades ya lo tienen controlado, y lo único que falta por saber, es qué o quien, produjo el corte, y como poder reparar la falla-. -Y tanto tiempo se han demorado en eso?; y porqué no mandan a la niña al colegio?; o crees que no se también que Raúl, Hernán y Fernando no están yendo al trabajo?,
crees que soy tonta Pedro?,-por favor, todavía no he terminado de hablar-, arguyó un tanto ofuscado Pedro.
-La cuestión es, que muchas empresas han parado, sin embargo, poco a poco se está arreglando la cosa, y en cuestión de días todo volverá a la normalidad. Créeme viejita, no es nada tan grabe. Te acuerdas hace algún tiempo, cuando hubo racionamiento de energía eléctrica, y que a determinadas horas del día se cortaba la luz?; bueno, es algo parecido, pero, ha afectado un poco más a la gente, y como bien sabes, son los típicos arreglínes de los dueños de las empresas, que presionan al gobierno, para así poder subir el precio de la luz, tu sabes como son esas cosas, entre los empresarios y los políticos; siempre haciéndose cochinadas, y finalmente es la gente la que paga el pato-.

Hoy, decía Kico Parra, se terminó de cargar el combustible y el agua en los camiones dispuestos con ese fin.
En la bencinera, solo quedan algunos vehículos livianos con el tanque lleno, que pasado mañana se le entregarán a las fuerzas de avanzada y retaguardia en el convoy-.
Otro de sus hermanos al que llamaban el Vieja preguntó bostezando -estás seguro que partimos pasado mañana?- -así como está lloviendo- replicó Kico -no creo que sea el mejor momento de salir a ningún lado. Esperemos a ver que pasa en el consejo de hermanos, y ahí sabremos el día y la hora; Y ahora mejor durmamos-.

-Y, como van a pagar las cuentas de agua- volvió a preguntar la madre de los hermanos Piño. -Ya se deben dos meses, y la luz también está atrasada-.
Pedro se quedó mirándola con el ceño fruncido, mientras la reprendía suave, pero firme. ...-Supiera que el agua se cortó, dos o tres días después de la luz, y que ellos, es decir él y sus hermanos, junto a un grupo de amigos, se organizaron para conseguir el vital líquido, para asearse mínimamente, cocinar y beber racionadamente. Y que por la fuerza habían asaltado y reducido a su dominio, una bencinera, el mini-market del hogar propio (una población al Lado de la suya)-....
En fin, estaba tan acostumbrado a hablar con su madre mientras pensaba en otra cosa, que enseguida retomó el hilo de la conversación.
-Cuando te sientas un poco mejor, te levantarás e iremos en el auto de Andrés, donde el doctor Bont, y te darás cuenta que todo "está bien" como siempre-, afirmó Con voz que trasuntaba confianza y convicción.
-Mira vieja, escucha- -que cabro; no oigo nada-. -escucha, en el techo, parece que empezó a chispear. Tendremos lluvia esta noche-.
Volviendo a retomar el tema, dijo como aburrido -me imagino que debe ser re entretenido estar sin tele, ni radio ni teléfono, pero, que más da, ni tu ni yo nacimos con esas cosas; Pienso que está de más seguir dándole y dándole al mismo tema; te parece?.
Ella hizo con la cabeza un gesto de asentimiento. -Para que habrías de mentirme, no?
-obvio pues madre, para que. Y me voy a tener que ir luego, antes que se ponga a llover más fuerte.
-Sabes vieja, es lamentable, que la vez que vengo, tu estás urgida por algo, y más en sima en este estado, Habiendo tantas otras cosas más valiosas que comentar, y hemos perdido el tiempo hablando de leseras-. -Cómo qué hijo?.
-Como que la Carmeli vuelve a viajar luego-. -Sí, y cuando-, -al parecer la próxima semana-. Y sin más se explayó en el tema con tal reposado desenfado, que su madre, Otilia fue quedándose dormida pensando que tal vez ella le estaba poniendo mucho color al asunto, y que trataría de poner su voluntad en mejorar.
Finalmente y con ese pensamiento se durmió acompañada de su hijo y el ronroneante zumbido de sus palabras.
El muchacho al ver que su madre dormía, cogió la vela que alumbraba el cuarto y salió sin hacer ruido cerrando la puerta tras él, con un nudo en la garganta.
Apagó el cavo de vela y lo metió en un bolsillo de su casaca.
-Puta la güeá-. Manifestó para sí verdaderamente acongojado. Su madre era el único factor que le mantenía arraigado en aquel lugar. Le costaba asumir que si ella no existiera, (y un escalofrío le recorrió el cuerpo),
Bueno, si no existiera, el y los demás partirían lejos de ese infierno en que se había trasformado la población.
...-Pero, que hago?-... No la puedo dejar aquí sola morir de hambre, y tampoco la podemos llevar donde fuéramos pues el delicado estado de salud en que se encontraba y los sin duda innumerables peligros que les esperaban, le pondrían en peligro a ella y también al grupo.
...-Que mierda hacer-...
Con esos pensamientos, salió al solitario pasaje en el que quedaba su casa, asegurándose que la puerta de calle quedara bien cerrada.
La lluvia empezaba a ser más tupida.
Miró las casas de los que habían sido sus vecinos por tanto tiempo, y el desaliento le inundó dejándole por un instante inmovilizado.
Le había dado varias vueltas al asunto, y, en fin, había tomado una decisión, aunque le costara.
Mientras su madre pudiera sanar, esperaría. Una vez recobre las fuerzas necesarias, emprenderían el viaje.
Caminó hasta la esquina del pasaje; dobló por Andrés Marambio rumbo a la plaza.
Se levantó la solapa.
Acomodó su sombrero para que el agua corriera.
Todos los demás pasajes y calles mostraban la desolación propia de un pueblo fantasma. Y la lluvia de finales de Mayo empezando a arreciar.
Sumido en sus pensamientos (ensimismado) cruzó Ventúra Laureda. Debía convencer a los demás de que partieran sin él, pero estaba seguro, el consejo de hermanos no se lo permitiría.
Su madre era una de las cuatro mujeres mayores que quedaban vivas. La mala suerte, y el precario modo de vida, hacía que su madre fuera la única enferma de gravedad entre los demás edad. Un ruido le sacó del ensimismamiento poniéndole en alerta. Sólo dos pasos y la plaza del Olivo entraría entera en su campo visual. Cuando daba el paso siguiente, otro ruido le hizo erizar los pelos. Era como un grito ahogado y lastimero, que provenía del otro lado de la plaza.
Apegó su cuerpo al muro. Echó un vistazo, asomando la cabeza, en el instante que un individuo salía de una casa cargando algo. Al instante supo que le habían descubierto, ya que el sujeto dejó caer el bulto entre tanto echaba a correr hacia él.
Dándose media vuelta, corrió como alma que lleva el diablo. Cuando cruzaba su pasaje, echó una mirada a la esquina contraria y vio a dos figuras que entraron a gran velocidad en él. Siguió corriendo pues sabía intentarían cortarle el paso por el pasaje siguiente. Aceleró el tranco.
Pensó ...-No me pueden agarrar cerca de casa, o las bandas de saqueadores no tendrían conmiseración conmigo-...
Pensó, en la jente que por casualidad encontraban en algunas casas, les robaban y torturaban hasta matarle con el fin de obtener comida, agua o joyas.
Cuando cruzaba el siguiente pasaje supo que estaban muy cerca de atraparle ya que en medio de éste, un cuarto individuo se sumaba a la persecución.
Siguió corriendo cruzando calles y pasajes. Un estampido a sus espaldas y el repique de una bala golpeó el suelo por delante de él. Sus perseguidores a una cuadra no le perdían el tranco y volvían a disparar. Esta vez el proyectil dio de lleno en el taco de su bota, haciéndole trastabillar y resbalar en el pavimento mojado. En la calle el Comendador dobló hacia la izquierda. Estaba empapado por la lluvia. Con el corazón a punto de salírsele del pecho, se cogió de una reja y saltó a un ante jardín; penetró rápidamente en la casa por una puerta entre abierta. Agitado, acercose a la ventana más próxima al antejardín, y se agazapó tras los sucios vidrios. Todos sus músculos saltaban con los reflejos de la corrida. La lluvia arreciaba y esperaba ver pasar a sus perseguidores.
De súbito sintió un sordo y agudo dolor en la cabeza, y perdió el conocimiento.

-Señores- indicaba el presidente de las O.A.E.
El problema sustancial es el no poder generar energía eléctrica por medios humanamente conocidos.
Sobre las causas que originan el problema, hemos pasado algo más de un mes, y aún no se determina la naturaleza de la falla.

No sabemos si se origina en el planeta o la causa es extra terrestre.
Nos es imposible generar energía eléctrica.
La energía disponible está reducida a las reservas de pilas nucleares, y las escuálidas reservas de petróleo, gas, carbón y leña.

Si la causa es extra terrestre, se reduce a dos opciones:
De seres, o inteligencias desconocidas, o, factores dependientes del sistema planetario solar.

Como sea, no contamos con los medios técnicos para comprobarlos, y Lo peor que si fuese originado en el planeta mismo, sería sabotaje, o un fallo en el sistema de generación eléctrico planetario.

Respecto a estas supuestas causas, en primer lugar, quién, y porqué?
Nadie saldrá beneficiado de esto.

En el caso del sistema planetario terrestre, la naturaleza, es decir la vegetación y la biología humana y animal, o el sistema atmosférico, geológico e hidrológico, en términos generales, no evidencian alteraciones que pudiéramos admitir, como determinantes o significativas en la comprensión del problema...

.Han transcurrido 2 días que Bénur no aparece, y el resultado de su búsqueda nos indica que cayó en manos de los vandalos, por lo que no se cree poder encontrarle con vida.

No optante, se le continuará buscando tres días más, que son los que faltan para emprender el viaje.

Marcos, quien era el que pronunciaba esas palabras, y quien se había hecho cargo de guiar al grupo, con un nudo en la garganta, iba enumerando, las situaciónes y dispociciónes a tomar por aquél grupo humano.

Algo que decir respecto al tema?

-Yo - dijo uno de los miembros del grupo que en penumbras en número de nueve llenaba la estrecha habitación.

No es seguro de que Benur esté muerto.

Lo que podría hacerse es que alguien quedara buscándole por un par de días, digo, dijo Carlos, hermano de marcos.
Mirando al resto de los concurrentes.

El que quiera quedarse, es libre de hacerlo, agregó Marcos reposadamente, sin obviar el perjuicio directo a su núcleo familiar e indirectamente, tantos o más perjuicios al grupo entero.

Y, que dicen El Cala y el Chancho quienes como hermanos, les toca el asunto directamente?.
Indicó el vieja.

Yo, - manifestó Raúl-, puedo, como muchos de ustedes lo haría, quedarme, más por las circunstancias vividas, por un lado no creo que Benur esté vivo, y si así fuese, la subsistencia y bienestar dependía de todos y cada uno de los que aquí nos encontramos, y estoy completamente seguro que el Perro sería el primero en optar por la subsistencia del grupo ante la suya propia.

Un silencio ominoso se desprendió del microclima psikico del cuarto.

Rompió a hablar El otro hermano con vos que quería trasuntar calma y dominio.

Como ustedes saben mi mujer e hijas se encuentra muy lejos de aquí, y no creo poder volver a verlas en un buen rato, por decirlo de algún modo.

Acá tengo a mi madre que entre todos ya hemos encontrado el modo de llevarla con nosotros, a Raúl y su familia, y a Benur, que yo creo está vivo por ahí.

Ahora bien, y aclaró la garganta, mnr-.

A mí y al Chino se nos ha encomendado la fuerza militar del grupo, cuestión de la cual depende casi en su totalidad el buen éxito de nuestros objetivos.

Pienso, y ciento, como el Cala, que el perro, (un nudo le entre cortó la voz) tomaría la determinación de partir, duela, donde duela.

Sin embargo, y después de hablarlo mucho con el chino, estoy en condiciones de quedarme un par de días más de los que tenemos considerado, sin poner en riesgo al grupo.

Los otros ocho bajó la cabeza en señal de aquiescencia, no obstante los nueve sabían que eso era una verdad solo a medias.

Bien, dejemos eso así, dijo Marcos, dando termino al punto.
Quedan un sinnumero de cuestiónes por ver.
Continuaremos con el tema de los vehículos motorizados consignados al éxodo del clan dijo Marcos, y algunos sonrieron ante el termino usado por éste, y la conversación se extendió apagada por la lluvia, por el resto de la noche.

Cuando Benur recobró la conciencia, se encontraba, vendados los ojos, y atado de Tronco, pies y manos a una silla metálica.

Le dolía mucho la cabeza donde le golpearan.

Sintió frío.

Después de un rato de lucidez, la sed, la falta de comida y la sensación de encierro le comenzaron a afectar y alterar el sistema nervioso.

A las dos o tres horas, se retorcía tratando de liberarse.

Cuando comenzó a lanzar improperios y gritos destemplados, cargados de necesidad y rabia.

Se tranquilizó, al oír el sonido de una puerta en el cuarto.

Sus ojos no podían distinguir nada vendados como estaban.

Le habían puesto algodón cubriendo cada ojo, sellando con tela adhesiva y finalmente unas pequeñas gafas de soldador firmemente atadas tras la nuca.

En aquel cuarto, ciego para él, manos firmes le cogieron por debajo del mentón inmobilizandole la cabeza.

Benur, sintió como otras manos le aplicaban un paño empapado de agua en los labios.
Succionó con tal fuerza que el trapo al instante quedó seco, y cuando se disponía a gritar y agitarse pidiendo más agua, otro paño llegó a su boca, y así por dos veces más.

Luego quienes le dieran de beber, se fueron tan silenciosamente como llegaron.

Un poco más resignado, Benur trató de poner en orden sus pensamientos.

No me mataron al tiro, por lo que creo, no lo harán hasta que les sea útil.

Que será de mi gente?.

Cuánto tiempo llevo aquí?.

Le colmó sus embotados sentidos, un olor almisclado que sé
Mezclaba con el olor a humedad del ambiente.

Pasó y perdió el sentido del tiempo, medio durmiendo, medio desmayado.

Cuando se entregaba al disfaréo total, volvió a abrirse la puerta.

Con los sentidos agudizados al máximo, solo logró percibir que era más de una la persona que entraba en el cuarto, y que se ponían algo en los pies con el fin de
Amortiguar el ruido y confundirle.

Podría decir que las mismas firmes manos le sujetaron ahora de la frente, mientras otras le introducían en la boca algunas galletas.

Enseguida le soltaron dejandole mastigar el duro mendrugo. Repitiendo por dos o tres veces el mecanismo.

Así le mantuvieron dándole de beber y alimentándole, calculó, un, o un día y medio.

En varias de las oportunidades anteriores, pidió que le quitaran las gafas pues le laceraban.

Pidió ir al baño, y que de no permitirselo, se cagaría ahí.

Cerraron la puerta nuevamente y le dejaron sólo.

Tenía atado desde debajo de las axilas y hasta la sintura.


La silla era de fierro solido y su original consepción, era el de ser una grande, amplia y comoda silla mesedora.

Esta se encontraba anclada al suelo, con cuatro grandes pernos, en el centro de huna vasta habitación.

Sus piernas unidas desde debajo de las rodillas, hasta los tovillos, le dolían al contacto con el frío metal, pese a los pantalones,

Que irán a hacer?.

Discurría, sería sólo él en peligro, o todos los suyos lo estaban?.

Sus Brazos se hallaban atados en posición de brazos cruzados, de muñeca a muñeca, sobre el pecho

Sentía su cuerpo como flotando en el centro de la oscura nada.

Y aqél familiar y estupido olor.

No podemos seguir teniendole ahí atado todo el tiempo papá.
Es inhumano y estupido.

si, digieron otras seis voces por lo bajo, sérias, preocupadas.

.Gabriela, la menor era la que enfrentaba a su padre, el que fruncido el seño le miraba.

Has algo pronto, o le eliminas o le dejas ir, pero defínete de una vez.

Marión, una morena de 22 años, replicó, tenza la voz.

Habla con él.
Tu sabes que jamás podrá saber si tu no se lo dices, que somos 7 mujeres y un padre, como decir.

Tonto viejo y miedoso quieres decir chiquilla?.

Lo que nos faltaba, indicó otra femina voz.

No te hagas el grave ni el víctima papá. Estamos decidiendo el destino de un ser humano, o de que, soltó Estéfani.

O tu condición de macho, no quiere que expresemos nuestra condición de hembras?.

El silencio posterior, solo se rompió, cuando una divertida, cristalina y fresca voz dijo.

Dejen a papá tranquilo.

Tenemos al menos 24 opiniones por discutir, y el grupo entero echó a reír, o si papá y la mayoría quiere, 27. decía Natalí la de los ojos turquesa, siempre brillantes e inteligentes.


Risas francas algunas, nerviosas otras, ayudaban a quebrar la dirección que llevaba la reunión.

Naiara, otra morena de veinte años comentó.

Hombres más, hombres menos, algún día hemos de enfrentar nuestra condición de mujer.

El hombre se levantó tranquilamente del sillón, mientras iba diciendo.

Bien, tomen ustedes la decisión, y Yo les apoyo en todo.

Pero papá, saltaron dos de las más alteradas y nerviosas.

Esperen, dijo el hombre, Suavizando el semblante.

Hay cosas, y se los digo de verdad, que sólo son de las mujeres, como otras son sólo de los hombres.

Con esto no me excusó, ni hago la vista gorda o deshago de mis responsabilidades.

Asumo los propósitos y los riesgos sin cargo a nada ni nadie, y de verdad les digo que lo discutan ustedes solas y finalmente tomamos todos una determinación, sumada la que yo les exponga.

Está bien?, Dijo de pie, apoyando su largo bastón tallado.

.Creo es lo mejor que podemos hacer comentó Barbara Paz, la mayor de las hermanas jugando con un mechón de su largo cabello.

Agregó a continuación.

Soy de la misma opinión de papá, agregó, firme y tranquilo su trigueño semblante y brillantes negros ojos.

Asintieron de una en vez, y el hombre salió del cuarto.

Cuando estuvieron solas, Barbara continuó.
Hablaremos las siete, y acordaremos un compromiso que compartiremos con papá.

Cinco minutos por opinión indicó una de las chicas al resto.

Las otras accedieron Bien.

Camil, una rubia de verdes ojos, que no había habierto la boca agregó.
Dos minutos para dar una conclusión.

Pensemos dijo Natalí, que esos son los tiempos máximos, pudiendo ocupar menos, supongo. , Digo, y sus pares sonrieron relajando el semblante.

Eran las 5 de la mañana, la hora que salen los ladrones.

Tres figuras caminaban hablando en vos baja.

Carlos marco y Luis (el chino), hacían el turno de ronda.
Los tres hermanos comentaban las circunstancias en que se hallaban, y en la situación a que estas les ponía.

Cacha dijo el Chino, quien nos hubiera visto hace un mes, con estos mansos fierros, y haciendo guardia, en una vencinera; la güeá loca.

Y, por lo de uno, agregó Carlos.


O que el Vieja, los dos Kicos, El Odo, y cuantos de los que están en sus puestos, ahora con el frío de finales de Mayo, comentó marcos como para sí.

Entre tanto el bao salía de su boca fruto del intenso frío pos lluvia.

Disparos rápidos como los de una ametralladora USI, resonaron hacia Zapadores con Vivaseta, y ellos venían por parral, casi al punto de salir un poco más al sur de los disparos.

Corrieron y Se asomaron a la oscura esquina de Parral con Vivaceta.
A cien metros cinco figuras trotaban disparando otra corta ráfaga hacia atrás.

Cruzaré dijo el Chino, y a unos veinte metros dispararé de pie cercano a sus pies, y me echaré hacia la calle rodando.
Si me disparan, tiren a darles, de uno en vez. Y corrió presto,

Los desconocidos acortaron el tranco, seguros de no ser seguidos.

Chino con el fusil ametralladora A-k, contó.

3, 2, 1, apretó el gatillo, y la fuerza del arma le golpeó el brazo, rodando enseguida.
Al punto que otra le respondía desde el centro de la calle, hacia el lugar donde él se hallara 3 segundos antes.

Al instante Primero Marcos y enseguida Carlos barrieron con sus disparos al sorprendido piquete.

Gritos de dolor y alto al fuego, pidieron los extraños.

Carlos gritó parapetado en la esquina.
Esperen un minuto, y si hacen el menor movimiento les surcimos a bala.

Marco disparó un volador de luz Blanca que se elevó e iluminó el lugar como un largo flach.

Chino detrás de un árbol gritó.
Eran cinco y ahora hay cuatro.


Acá estóy, pero no disparen, profirió otro mientras salía de un precario escondite.

Al minuto y medio la luz comenzó a apagarse gradualmente.
Desde a tras de los desconocidos una linterna les hizo señales amigas, anunciando que se acercaban.

Un sollozo de hombre, y otro que pedía con terror en la voz que no le maten.

Los tres tras un viejo árbol escuchaban.

Hay, uno o dos heridos; uno sano, y otros dos no sé si inconscientes o muertos, dijo Carlos agachado y siempre apuntando.

O haciéndose los inconscientes, dijo el chino.

Cuando vean la próxima luz, lanzarán todas las armas que tengan y dejarán las manos arriba. De no, se cosen, voceó Carlos.

Cuando la segunda bengala iluminó.
2 de los cinco hicieron gestos de lanzar cuestiones que rebotaron a cierta distancia.

Veloces como musarañas, diez o doce miembros del clan de los hermanos, abordaron a los desconocidos.

Un silbido corto de la brigada de ronda, indicó al grupo más grande que ellos se alejaban, al menos una cuadra.
Y corrieron los tres hermanos, hasta la esquina de la vuelta del padre.

Por la mañana, Luis Hernán, otro hermano Parra, informaba a cerca del incidente de la noche.

Cuarenta personas ocupaban la sede de la junta de vecinos que quedaba en la plaza del Olivo, entre hombres y mujeres, escuchaban, impertérritos el rostro.

Los sujetos asesinaron a dos hermanos Muñoz, José y Juan, ahorcándoles con un alambre, los muy mierdas, y quitándoles los fusiles.

Por parte de ellos hay 3 bien muertos, otro herido leve y delirando de pánico, y uno sano.

Tenían, tres ametralladoras USI, dos pistolas nueve milímetros, y todos llegaban cuchillas.

Los que pudieron hablar, nos condujeron a una completa bodega, escondida en una casa de serca de Víctor González con Curepto.

Encontramos, media tonelada de alimentos varios y en buen estado, 5 cilindros de gas de 45 kilos, cloro, prendas de aseo femeninas, pilas, linternas, en fin, dijo el hombrón, de un cuanto se imaginen.
Sin embargo lo mejor, agregó, aclarándose la garganta, si algo bueno puede surgir de la muerte, es lo que descubrimos en uno de los cuartos de la casa.

Casi doscientos bidones de agua destilada de diez litros cada uno, y 22 tambores con combustible para vehículo.

Por lo que les sacaron a los sujetos, iban hacia el Sur, como gran parte de la población de Santiago lo había hecho ya, y venían de Nogales Una ciudad más al norte de la capital.

Según el cuento de estos, continuó Parra, venían dateados respecto de la bodega de mercaderías.

Los que mataron a los hermanos Muñoz, ya están muertos, junto al que estaba en coma.

Mi hermano, Kico Parra pasó dos o tres esquinas mas haya de donde los chicos deberían haberle respondido a su señaletica de linterna, la que al no producirse puso en alerta a la red norte del clan.

Después, el encuentro con la brigada de ronda del perímetro central, y su total reducción.

Aquí, dijo Luis Hernán, y mostró un montoncillo de hojas, dejo un informe completo, donde todo está detallado, hechos y pertrechos.

Un susurro tenso, se produjo en la estancia.

Marcos que se encontraba sentado entre la concurrencia, habló con voz fría e impersonal.

Hagace justicia en conciencia y mérito.

Y el silencio se hizo espeso y largo, hasta que la voz de una mujer indicó.

Hagan traer a los bandalos.

Al minuto entre cuatro trajeron a dos individuos, a los que dejaron sentados en el suelo apoyados a un muro.

La justicia entre otras facultades implantadas en el clan, la ejercían las mujeres, pues desde siempre están preparadas para dar o quitar la vida.

.Dijo la mujer.

Se les condena a morir fusilados, por demostrar falta de respeto por la vida del prójimo, actuar a conciencia, de voluntad, y a sangre fría.

Mientras la encargada de dar la condena hablaba, los condenados gritaron con pánico en la voz, y se les soltaron los esfínter de miedo.

Cúmplase la sentencia de inmediato, ahora mismo aquí en la plaza.

La concurrencia conmovida, salió de la sede a la plaza, y se retiró perturbada a sus núcleos de residencia, dejando cinco tiradores, algunos ayudantes que sacaron a los fétidos sujetos, y Marcos, Chino, Hernán y la mujer de la justicia.

Hernán se adelantó diciendo mientras los ayudantes se alejaban de la plaza, por el Olivo hacia arriba.
Apunten.

Y los gritos de piedad destrozaban los nervios de quienes protagonizaban la macabra escena.

Rápidamente Piña hizo la señal de disparar, con lo que los cinco fusileros dispararon al unísono.

El olor a pólvora y el estampido de la descarga, quedarían flotando en las mentes de quienes, por primera vez mataban, indirectamente, para vivir.

Los fusileros dejaron las armas en el suelo, y se dispersaron velozmente.

El grupo que quedaba, se acercó a los ajusticiados, y constató su muerte.
Más tarde se le enterraría.

Las 3 menores llevaban ropas holgadas y de color.

Gabriela de 15, Natalí de 17 y Camil de 18.

Las restantes vestían ropas oscuras.

Naiara de 20, Marión de 22, Estéfani de 23 y Barbara de 31.

Yo -dijo Gabriela-, pienso que, no sé, hay que hablar con Él.

Saber quien es, y después juzgar, si es necesario.

Y retorcía el borde de su grueso chaleco lila.

Eso, Hablarle, porque, respecto a mí o a nosotras, como decir, tenemos que conocer hombres; Por como está la cosa, no sé que puede pasar.

Eso es lo que quiero decir.


Asintieron las demás, incomodas algunas, pero todas muy serias.

Dejó escapar Natalí como ahogada.

Hablemos con el hombre y dejémoslo para nosotras, a mí me gusta.

Y se echaron a reír a mandíbula batiente las 7.

Natalí adoptando un aire serio se levantó de la silla parándose tras esta, agregó.

Tiene que tener el derecho de saber que le va a pasar.

Estiró la mano con el dedo índice levantado y lo comenzó a mover como pensando.
Llegó huyendo De nosotras mismas. Y cayó en nuestra propia casa.

No nos ha hecho nada, bueno, dijo divertida, casi nada.
Nada más,
Voy a decir.

Tu Camíl, dijo después de un momento otra chica.

Camil Comenzó a hablar y hacer trencitas con su largo crespo y rubio cabello.

No sé que hay que perder si le hablamos, que papá lo haga, y después vemos,

A mí como mino no me gusta tanto.

Como cuestión sexual, igual, pero el tema es problemático, y mucho más profundo, creo, y pienso que hay que hablar con él.

Nada más.

Naiara, recogió sus piernas bajo el cuerpo, en el sillón donde estaba.

Por mí, me lo dejo para mí, y me voy con él a cualquier lado.

Parecía una amazona de piel mate.

Echémoslo a la suerte, y el nombre que quede, se queda con él.
Yo digo.

Y movía su ondeada cabellera castaña.

Me gusta, y no aceptaré que le hagan más daño.
Nada más diré.

Se hizo un silencio pesado.

Marión, dijo cortante.

Hay que hablar con él.

Nada más voy a decir.

Otro silencio denso.

Tomó la palabra Estéfani.

Pienso como persona, hija, hermana, hembra, y no encuentro donde está el problema de hablar, soltarle, y dejar que se largue, o haga y diga lo que quiera, dentro de ámbitos bien establecidos, podríamos, quien sabe, ser únicas. Y no sólo para él.
Además, Papá, salva demás a cualquier viejuja.

Hay que hablar con él.

Y no digo más.

Barbara sentada en el sillón de papá, habló.

Sus largas pestañas agitáronse sensual enmarcando sus expresivos y grandes ojos.

Hablaremos con el hombre por medio de Paóa, que era como ella decía a papá, cuando se trataba de algo gordo.

Un estampido de disparos a lo lejos, sobresaltó a las muchachas.

Benur también escuchó el estampido, entre una bruma ha dimensional, amorfa, sin lindes.

Hace cuanto que no obraba, u orinaba.

Se podía reventar, y capas que no se diera cuenta, difareaba.

Cuando la puerta se abrió, gritó.

Sáquenme de aquí, me volveré loco.

Y las manos no le pudieron dar de beber.

Tranquilo amigo.

Dijo Paóa, al que se debatía frenético en su ex silla mecedora fijada al piso de cemento.

Sáqueme de aquí dijo con vos afiebrada Benur, no les he hecho nada.

Escucha.
Si quieres conversar, tendrás que quedarte tranquilo, y podremos entendernos.

Puedo si quiero hacerte matar, como hemos hecho con todos los que por los alrededores vivían.

Y Benur pareció caer en la cuenta de lo que
le decían

Se calmó al instante, recuperando r algo de su compostura y dignidad.

Hablamé de tí, dijo la voz grave y gruesa.
Como te llamas.

Y Benur se lo dijo.

De donde eres y con quien vives.

Con mi familia, y un grupo de amigos.

Son bándalos?
.
No.

Si los mató a todos los que dice, les debía conocer y saber cuantos son y que hacían. Pensó Benur.

Atento indicó.

Quiénes son ustedes?.

La voz le dijo.

Aquí señor nosotros hacemos las preguntas.


Que esperaban hacer por estos contornos?.
Dijo la vóz.

Y Benur dijo la verdad, o parte de ella.

Pensábamos dirigirnos al norte del país, pero mi madre está enferma, y yo pensaba retrasar el viaje.

Dime cuantos eran, muchacho.

Y Benur creyó percibir en la voz un aflojar de la tensión de quien la emitía.

Se sinceró.

Usted no puede haber matado a todos esos que dice, puesto que éramos o somos muchos y hay niños mujeres y ancianos, y usted no es de esos que andan matando por gusto. Me equivoco?.

No te equivocas, pero si estoy en opción de hacerlo si fuese necesario, muchacho listo.

Cuantos son y que esperaban hacer?.

Si les digo todo, me dejarán libre?.

Sin condiciones.

Benur se jugó a la verdád.

Ya les dije, somos varios, alrededor de 70 a 80 personas, de todas las edades y sexo.
Pretendemos emigrar al norte, por la pre-cordillera, hasta llegar a alguna quebrada o paraje que nos permita subsistir.

Cuentan con medios materiales para la travesía?.

Con él suficiente para hacer el intento.
Dijo Benúr.

Y como pretendían llegar, si toda la gente venía en dirección contraria?.

Si, todos piensan que el granero del país está en el sur, y tan equivocados no están.
Sin embargo, la magnitud de la crisis alimenticia es tan grande que el sur de Chile no dará abasto o no soportará sin violentas refriegas por el pan y la tierra.

Un ronco y metálico sonido comenzó a entrar en el campo auditivo de los que participaban y presenciaban la conversación.

Anival, que así se llamaba el padre de las muchachas les hizo una seña urgente para que salieran de la estancia.

Identificó el ruido como proveniente de los vehículos blindados del ejercito, que harían como lo habían venido haciendo de un tiempo a esta parte.

Cuando la última de las chicas salió, le dijo al muchachón.

Espero por lo más sagrado que tengas, que hallas dicho la verdad.

Te soltaré las ataduras y te conduciré a otro lugar, pero si cometes la más mínima torpeza, morirás, de acuerdo?.

Bien señor, dijo Benúr, recogiendo la tensión de la voz del hombre.

Aníbal cortó las firmes ataduras que unían piernas y tronco a la silla metálica.

Benur también reconoció el ruido de tanquetas, y penso en su gente.

Te puedes levantar?.

Y Benur hizo el esfuerzo quedando sentado donde mismo.

Otro zumbido se acercaba a la distancia.

Sin más remilgos, Aníbal le cogió por debajo del brazo y lo levantó con facilidad.

Salió casi corriendo con el muchacho hacia un largo pasadizo que le llevaba al fondo de la casa.

Gabriela y Natalí, le esperaban, y se sorprendieron al verle con el hombre a cuestas.

En tanto se acercaba, les indicaba con la cabeza que entraran, ya que el ruido de los motores de aviones se acercaban a gran velocidad y al parecer pasarían rasantes.

Se metieron todos en el cuarto.
Aníbal dejó a benur en el suelo e hizo bajar a las chicas, las que mudas, le miraban divertidas.

Enseguida ayudó a bajar al muchacho, y finalmente bajó Él cerrando la trampa sobre su cabeza.

Cuando acomodaba a Benur en un rincón, sonó la primera descarga.

Las naciones que quedamos de pie, tenemos tres desafíos:
El primero es encontrar un recurso que supla a la energía eléctrica. Descubran o no el origen de la faya.
Por otro lado, establecer una mutua cooperación, en el equitativo uso y distribución de los exiguos recursos energéticos.
Finalmente, la cooperación y asistencia militar y del mundo científico.
Con relación a la seguridad interior de los estados miembros, ésta está bajo la jurisdicción militar de tiempos de guerra, es decir, regulada y administrada por fuerzas militares.

Reunimos alrededor de setecientos millones de almas, y la especie fuera de estas estrechas fronteras, parece sucumbir.


La sociedad humana no estaba preparada para afrontar tan colosal jaque al sistema de producción urbano industrial, deteniendo la extracción y transformación de materias primas, y dejando de producir artículos de primera necesidad, haciendo de los recursos energéticos restantes un paliativo ante tan nefanda conflagración.

Racionalidad en el uso de la fuerza.
Equidad en el uso de los recursos.

Represas, esclusas y cloacas, trenes en plena travesía por pleno desierto o en regiones polares, ascensores, piques mineros.

El golpe a la forma de vida del mundo, le dejaba total y absolutamente desectructurado.

Marcos sentía lo que ocurría como un sueño.

Que increíble le resultaba el modo de sanarse de los conflictos existenciales.

y pensaba en el viejo adagio aplicado en las antiguas escuelas de curas:

"Las letras a palos entran".
Algo en su subconsciente le hizo poner la piel de gallina.

Dijo maquinalmente.

Salgamos de aquí, todos a sus casas.


Se aproximan motores de gran potencia, seguro viene represión militar.

Raúl y Hernán, entraron a su casa en el pasaje Mónaco.

Cerraron con llave.

Se reunían con su familia.

Se dirigieron al cuarto donde yacía su madre y se metieron todos a la pieza.

Aamtra se metió en la cama al lado de ella.

La Chela con el Laulito colgado de la teta.

Madre, dijo Hernán, con voz que trataba de ser calmada.

Haber un poco de bulla, y queremos controlar el susto, le parece?.

Otylia le miró a los ojos, y vio en ellos la suplica.

Ella asintió con la cabeza.

Aamtra también.

En ese instante pasó un, dos, tres, cuatro rasantes estampidos de aviones.

Enseguida, un sinnúmero de tempestuosos estruendos removieron los cimientos de la casa, reventando los pocos pero valiosos vidrios que quedaban.


Todo polvo y frío.

Tosían y saltaban con cada retumbo.

Dos o tres pasadas de una escuadra de cuatro aviones, hicieron desaparecer la plaza del olivo y su sede. .

1, 8)
A la base.

Adelante 1, 8.

Se hizo contacto con líneas de bandalos organizados.

Autorización para atacar vencinera de Zapadores Vivaceta.

1, 8, cambio.

Autorización denegada, 1, 8.

Patrullas militares se harán cargo del objetivo.
Fuera base.


Se alejaron los aviones, y en la casa d los Muro, juntos en el living comedor.

comenzó el bombardeo de las unidades blindadas
Terrestres, por calles y avenidas, seguida de infantería ocupando posiciones, y avanzando.

El Chino con su mujer y niños.
Otro cañonazo.
Carlos y su familia entera les acompañaban, Marcos papá y mamá.

Otro trueno por la esquina del olivo.

Pasaron. Dijeron varios.
Carreras y vehículos más chicos.

Un minuto y el revuelo se desplazó, hacia panamericana.

Marisol, dijo hay olor a humo.
Y salieron marcos y Chino al antejardín.

Hay incendios gritaron al unísono.

Saldremos todos a la casa de los Piña, Ordenados y silenciosos apegados a las paredes.
.
Bien dijo marcos, comencemos a salir.

Se seguían escuchando estruendos pero en otras direcciones.

La familia llegó a Varón, y le cruzaron rápidamente.

Los más chicos adelante conducidos por Carlos y las mujeres, y todos con sus armas listas para disparar.

En Ventura doblaron por el pasaje Puerto Rico y apuraron el paso.

Carlos silbó en la puerta y rápidamente salió Raúl y les hizo pasar.

0 baja dijo en voz baja Marcos, el último en cerrar la puerta.

Benur creyó estar loco, cuando escuchó entre el cataclismo acústico, gemir de mujeres.

Y el olor se le vino a la mente entre el ruido y las vibraciones.

Porqué mierda pienso en mujeres?.

Tan necesitado estoy?.

Pero el olor no se le despegaba de la Nariz.

Escuchó como alguien abría una trampa y salía del espacioso sótano.


Otro silencioso tumulto hacia la salida, y en un minuto se sintió sólo.

De pronto Una presencia se le Hizo real, y se descubrió besado, por labios que le destrozaron sus esquemas de relaciones, meridianamente razonadas.

30 segundos y el contacto se rompió.

Trató de mover las piernas para enredar las de quien le besaba, pero sus movimientos carecían de celeridad y fuerza.

Enseguida una presencia alejándose...

En el Mónaco, se ocupó la casa entera y la del frente.

Los incendios fueron grandes devastando muchas casas.

La Mamá de los Piño, siempre acostada, desplegaba presencia de animo, y estaba en antecedentes de la magnitud del problema.

El cala dijo.
Hay 2 cocinas y 2 tubos de gas de 45, y debemos de economizar el gas.

Con un tuvo vasta dijo marcos.

Saldremos mañana en la noche.

Pase coronel, le esperaba...
Muchas gracias señor.
Tome asiento y deme su reporte.

Señor General.

La zona norte de Santiago a quedado evacuada de población.

Que quiere decir Coronel, sea más explícito.

Señor, el asentamiento humano se desplazó varias docenas de kilómetros al sur.

Por otra parte, focos de resistencia de bandalos organizados, fueron atacados y presumiblemente por la magnitud del golpe, se desintegraron o perecieron.

Es posible sin sufrir bajas, indicó el militar demás alta graduación desplazar convoyes desde la panamericana hacía el barrio alto?

Sí mi General,

Envíe camiones con alimento agua y ropa para el pueblo capitalino que quede.

Recuerde Coronel, en sus manos está la vida de lo más respetable de lo que queda de la sociedad capitalina, incluida nuestras familias.

Si señor.

Algo más?.

Bueno, requisamos en la zona, 12 vencineras, una de ellas estaba seca.

Respecto a la requisación de alimentos u otros enceres, todos los grandes, medianos y pequeños negocios fueron arrasados por los bandalos.

Finalmente señor, debo decir que el escuadrón de la Fuerza Aérea que afianzó la maniobra por aire, voló casi de memoria, haciendo un austero uso del material bélico.

Otília habló a Hernán su hijo menor.
Podemos hablar los tres con Raúl?.

Salieron todos los que le acompañaban.

Díganme, y echó a llorar dominadamente.

Qué pasa con Benur que no aparece.

Está perdido dijo Raúl.

Como perdido, agregó con inquina la mujer.

Esta es la tercera noche que no viene a verme, porqué no me dicen si murió o no para quedarme tranquila?.

Por lo que más quiera madre, como te podemos decir eso, dijo Hernán con los ojos llenos de lagrimas y un nudo en la garganta?.

Yo en lo personal, y se pasó la mano por la cara.
No acepto esa conclusión.

Le conozco, y no creo que se dejase atrapar tan fácilmente.

Como sea, agregó Raúl, Mañana en la noche nos iremos, con usted.

No. Dijo rotunda la mujer, a mi no me mueven de aquí.
Y menos si Benur puede estar por ahí.

Se secó las lagrimas, y muy seria se cubrió con las mantas.

Es mi última palabra, y salgan que quiero estar sola.

Los muchachones se miraron, se levantaron y salieron del cuarto.

Naiara, estuviste muy mal halla a bajo.
Te aprovechaste de la circunstancia, y tal vez expuesto a la familia entera.
Decía Anival, preocupado el semblante.

No creo tanto papá-

Solo un pequeño exabrupto, sin consecuencias.

Bueno dijo el hombre, quien puede contigo.

Bien Paóa. manifestó Barbara,

Hablaste con el hombre, que piensas?.

Todo ha estado pasando muy aceleradamente, dijo Anival, por lo que quiero ocupar un momento de soledad, para ajustar algunas ideas, puedo?.

Las 7 accedieron con un movimiento de cabeza.

Hemos estado pensando dijo Paóa al muchacho vuelto a sentar en la ex silla mecedora.

Te quitaremos las vendas, y amarras, siempre y cuando estés dispuesto a cooperar con nosotros.

Si está en mis manos agregó Benur, pálido e inquietamente enervado.

El plan que tienen tu y los tuyos para sobre vivir no es malo, sin embargo sería un suicidio aventurarse por los caminos pre-cordilleranos.

Tiene usted una idea mejor?, Preguntó interesado.

Creo existen mayores posibilidades de salir con éxito de este embrollo, si el grupo se desplazara acercándose a la costa, pues el centro y los cordones cordilleranos son demasiado riesgosos.

Yo tengo conocimiento de navegación pues fui muchos años capitán en la marina mercante, y podríamos viajar de noche por mar y por tierra.

Anival se ajustaba de alguna forma a un plan preestablecido, pero, él sabía no tenía los recursos para llevarlo a cavo, cuestión que sus hijas no sabían, o por lo menos parecían no saberlo.

También están los recursos del mar que son una posible ventaja respecto de viajar por el centro del valle y las estribaciones cordilleranas.

Mire señor.

Estoy dispuesto ayudarle, pero no puedo decir incondicionalmente, porque ni yo me creería.

Usted y los que sean, pueden si quieren ir con nosotros, o irse solos, nadie se los impedirá, o manifestar su pensamiento al modo de emprender el viaje.

Puedo decir que se les respetará.

Necesito hablar de hombre a hombre contigo...

Difícilmente podemos considerar que estamos en las mismas condiciones, así como me tiene.

Estaban solo los dos en la amplia sala.

Bien, dijo Anival.

Va a ser complicado salir de Santiago con tanto vehículo, indicó Hernán.

Son 24, agregó Marcos y ya están todos cargados y dispuestos a emprender el viaje.

Saldremos a la una, por independencia, cogeremos Diego Silva e iremos en diagonal, procurando salir a Zapadores con Américo Vespucio.

Nueve pares de ojos miraban el mapa puesto sobre la mesa.

En ese lugar seguro hay fuerzas militares, y debemos subir por Americo Vespucio, y dirigirnos a los caminos interiores, entre los cordones que faldean la montaña.

Cada hombre y mujer irá armado y responderá a las ordenes impartidas por el Chino, Raúl, Kico Parra y yo, que iremos en la vanguardia del convoy.

Cuando Marcos se disponía a dar la palabra a Hernán Piña, por el asunto de Benur, un alboroto distrajo la atención de los reunidos.

Estaban en las piezas de atrás en la casa de los Piña, con la puerta cerrada.
Cuando Kico barrada abría la puerta para informarse del revuelo.

Benur apareció en el vano de la puerta pálido, ojeroso, pero sonriente.

Como resortes saltaron todos de sus lugares dispuestos a saludarle, pero éste dijo,
No vengo solo, pero no es nada para preocuparse tanto, creo.

Dijo y una mueca extraña pero divertida, terminó de relajarles, y continuaron abrasándole y estrechándole con emoción y lagrimas, sobre todo por las de sus llorones hermanos, igual que él.

Continúen, que enseguida me sumo a ustedes, ya que solo le hice un gesto a mamá, y quiero abrazarla.

Cogió un afilado cuchillo, y cortó primero, la atadura de las gafas.

Después que estas cayeron, le dijo.

Cierra bien los ojos, y no los abras de inmediato, hazlo, poco a poco, está bien?.

Bien.

Anibal poniéndose delante de Benur, cogió con cada mano, una punta del extremo superior de la tela adhesiva, y con un firme tirón, arrancó los parches con el algodón adherido.

Benur sintió un ardor en la piel en torno a los ojos, y distinguió tras los párpados, una tenue luz.

Se relajó.

Hizo movimientos con el globo ocular cerrado, y después de dos largos minutos, comenzó a abrirles.

No puedo abrir los ojos, dijo con voz que retenía la impaciencia.

Espera un poco, traeré algo que te ayudará.

Fue y volvió con un paño húmedo, el que le pasó diestramente por los ojos.

Son las secreciones endurecidas las que te pegan los párpados, y el agua de rosas, les combate saludablemente, peroraba Anival, convencido de que hacía lo que correspondía hacer.

Haber ahora, dijo poniéndose de pie, inténtalo, lentamente.

Lentamente fue abriendo los ojos, por lo que la luz entró gradualmente, más aún cuando el cuarto estaba pobremente alumbrado.

Cuando, después de un rato que se tomó para abrirlos completamente, lentamente también su des estructurado mundo físico, comenzó a tomar forma, como si las partes sueltas corrieran a colocarse en su lugar.

Una ventana que traía la luz de un patio interno se completó en su campo visual.

Al menos una docena entre sillas, silloncitos y sillones, bueno, eso parecían, apegados a las murallas.

Cuando la figura de Anival entró en su campo visual, se sobre saltó, al ver su figura.

Era alto, como él se imaginaba.

Pero su pelo y cara descuadraban de la imagen que se había construido.

Su cabellera si bien abundante, estaba plateada por los años.

Su rostro sin ser desagradable, mostrabanle un hombre entrado en años.

Dijo, si es usted el que hablaba conmigo, me lo imaginaba totalmente distinto.

Me pareció más joven.

Cuando existía el teléfono, algunas mujeres me decían lo mismo.
Añadió serio Anival.

Te sientes mejor, muchacho?.

Si, pero tengo todo el cuerpo acalambrado o dormido.

Cada cosa a su tiempo, dijo el imponente anciano.

Salió del cuarto dejando cerrado.
La sorprecita que les traía.
Fue donde su vieja y la abrazó con fuerza.

Se a cuidado iñora, o sigue haciendo pasar rabias.

La mujer emocionada decía entre sollozos.

Que bueno que volviste cabro de porquería. Me tenías los nervios destrozados.

Y, espere ver el pastelito que traje.

Bueno dijo Otylia, hoy partimos y gracias a Dios, nos vamos
Todos.

Benur se sorprendió al escuchar a su madre invocar a Dios.
Dijo para sus adentro, y yo que creía que la sociedad de los dioses se había acabado.